El día de la firma, el notario comprueba la identidad de quienes firman y que la operación cumpla los requisitos legales; después se lee la escritura y las partes la firman ante él. Casi todo lo que se firma ese día ya se acordó antes, en la promesa de compraventa o en el contrato con el desarrollador; por eso lo más útil es revisar el texto con anticipación.
Antes de la firma: revisa el proyecto de escritura
Pide a la notaría el proyecto de escritura, que es el borrador que ella prepara, unos días antes de la fecha. Si encuentras un error, es más fácil corregirlo en el proyecto que el día de la firma.
- Nombres y estado civil: que los nombres de quienes compran y de quienes venden estén bien escritos y que el estado civil de cada uno sea el correcto. Si estás casado, la notaría te preguntará tu régimen matrimonial; si no sabes cuál es o qué implica para la compra, pregúntaselo al notario antes de la fecha.
- El inmueble: que la dirección, la superficie y las medidas coincidan con la promesa y con la escritura anterior.
- Precio y forma de pago: que el precio sea el pactado y que la escritura diga cómo se paga, incluido lo que ya entregaste como apartado o anticipo.
- Gravámenes: que el inmueble quede libre de hipotecas o embargos, o que la escritura diga cómo se cancelan.
- Crédito: si el banco te dio una oferta vinculante, que es el documento en que fija por escrito las condiciones del crédito que se obliga a respetar, revisa que la tasa, el plazo y las comisiones de la escritura coincidan con ella. El notario debe comprobarlo, y conviene que tú también lo revises.
Cómo se paga
El pago suele hacerse por transferencia bancaria o con cheque, y la notaría te dirá cómo y a qué cuenta. Si compras con crédito, el banco suele entregar directamente al vendedor el monto del crédito. El notario verifica cómo se paga, y la ley prohíbe pagar en efectivo un inmueble cuyo valor sea igual o mayor que este:
Valor a partir del cual no se puede pagar en efectivo
Equivale a 8,025 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), una referencia oficial que cambia cada febrero.
$941,412 desde febrero de 2026
Si quien vende todavía tiene una hipoteca, lo usual es liquidarla con parte del dinero de la venta: la notaría pide al banco del vendedor el saldo pendiente y tramita la cancelación. Pregunta antes de la firma cómo se hará en tu caso y quién recibe cada pago.
Qué llevar
La notaría te dará la lista exacta. Suele pedir:
- Identificación oficial vigente de cada persona que firma.
- CURP y constancia de situación fiscal, que es el documento del SAT con tu RFC.
- Comprobante de domicilio reciente.
- Acta de matrimonio, si estás casado.
- Los comprobantes de lo que ya pagaste, como el apartado o el anticipo.
Con qué sales de la notaría
El día de la firma no te llevas la escritura: el original se queda en la notaría. Después, la notaría tramita la inscripción en el Registro Público y, cuando termina, te entrega el testimonio inscrito, que es la copia autorizada de la escritura con los datos de su inscripción. El trámite suele tardar semanas o meses. Pide a la notaría una constancia de que firmaste y una fecha estimada para recibir el testimonio.
El día de la firma ya puedo revisar con calma lo que firmo.
Ese día la escritura suele leerse en voz alta y queda poco margen para hacer cambios. Revisa el proyecto de escritura con anticipación y pide que se corrija cualquier error antes de la fecha.